El bonsái Zelkova parvifolia, también conocido como olmo chino, es una especie muy apreciada en el cultivo de bonsáis por sus hojas finas, su corteza atractiva y su capacidad de adaptación tanto al interior como al exterior según el clima. Es una especie semicaducifolia que responde bien al modelado y permite un trabajo detallado sobre la ramificación y estructura del árbol.
Este tipo de bonsái no es difícil, pero sí exige atención en aspectos como luz, agua, poda y sustrato para mantenerse sano y vigoroso.
El Zelkova puede colocarse en exterior en climas templados o en interior muy luminoso si las condiciones externas no lo permiten.
🌞 Ubicación ideal del bonsái Zelkova parvifolia
El Zelkova parvifolia prefiere mucha luz natural. En climas mediterráneos es ideal situarlo en el exterior durante gran parte del año, con sol directo moderado. En verano, si las temperaturas son muy altas, es mejor sombra ligera durante las horas más intensas del día para evitar quemaduras en las hojas.
Si vives en una zona fría o con heladas frecuentes, es preferible mantenerlo cerca de una ventana muy luminosa en interior y protegerlo de corrientes fuertes y temperaturas extremas.
💧 Riego correcto del Zelkova Bonsái
El riego del bonsái Zelkova debe ser regular y uniforme. El objetivo es mantener el sustrato ligeramente húmedo sin que llegue a empaparse.
En primavera y verano, cuando el árbol está en crecimiento activo, es normal requerir riegos más frecuentes. En otoño e invierno, el riego se espaciará, permitiendo que la capa superficial del sustrato se seque un poco entre riegos.
Evita siempre que el agua se estanque en platos o bandejas bajo la maceta, ya que el encharcamiento puede dañar las raíces.
🌱 Mejor sustrato para Zelkova parvifolia
La elección del sustrato es clave. Un sustrato que drene bien pero que mantenga cierta humedad favorece una buena oxigenación radicular y evita problemas de pudrición.
Una mezcla con componentes como akadama o similares mejora la estructura y evita compactaciones excesivas, que son muy perjudiciales para las raíces finas de este tipo de bonsái.
🌿 Poda y modelado del bonsái Zelkova
La poda estratégica es fundamental para dar forma y controlar el crecimiento. Durante la temporada de crecimiento, permite que los brotes se extiendan hasta una longitud moderada y luego pinza o corta hasta dejar dos pares de hojas, de modo que la energía se distribuya hacia la ramificación fina.
La defoliación parcial en verano puede ayudar a reducir el tamaño de las hojas y aumentar la densidad de la ramificación, algo muy valioso para conseguir una estructura armónica y compacta en este tipo de árboles. Es importante trabajar con cuidado para no debilitar el ejemplar.
🌿 Abonado y nutrición
El bonsái Zelkova parvifolia tiene un ritmo de crecimiento activo, por lo que requiere abono regular desde primavera hasta otoño. Puedes usar un fertilizante equilibrado cada 3–4 semanas o un abono líquido ligero con cada riego durante los meses cálidos.
En otoño reduce la frecuencia y en invierno suspende el abonado si el árbol entra en reposo vegetativo. Un abonado adecuado ayuda a mantener hojas sanas, buena vigorosidad y mejor respuesta frente al estrés.
🌱 Trasplante y raíces
Este bonsái se trasplanta normalmente cada 2 años, preferiblemente al inicio de la primavera antes de que comience la brotación. Al hacerlo, elimina parte del sustrato viejo y recorta ligeramente las raíces para mantener un sistema radicular compacto, que es esencial para la estabilidad y vitalidad del bonsái.
⚠️ Problemas frecuentes
Entre los problemas más habituales en Zelkova están la caída de hojas por cambios bruscos de temperatura o estrés hídrico, la falta de vigor por falta de luz, y el riesgo de pudrición radicular si el sustrato permanece encharcado.
Un control atento del riego, una buena aireación del sustrato y una ubicación con luz adecuada son las claves para evitar estos problemas.
🧠 Consejo de experta
El bonsái Zelkova parvifolia es una especie versátil que puede adaptarse tanto al interior muy luminoso como al exterior en climas templados, pero siempre necesita luz abundante y humedad ambiental constante. Si lo cultivas con atención a estos factores, te recompensará con un follaje denso, una ramificación elegante y un crecimiento equilibrado.






